Ejercicios Prácticos



Herramientas para poner en práctica el Ahora y empezar a conectarnos con nuestro Yo Consciente




- EJERCICIO DE LAS 40 RESPIRACIONES

Este ejercicio es muy apropiado para ese primer contacto con nuestro YO CONSCIENTE. Un ejercicio muy sencillo y rápido que además podemos usar en cualquier momento. Después de realizar el ejercicio, nos traerá más Paz y una inspiración de soluciones a alguna situación que haya surgido en nuestra vida.

Para desarrollar la atención sobre la propia mente y sus correspondientes “idas y venidas”, existe un método arraigado en la práctica del Zen que se basa en acompañar a la respiración en su ascenso y descenso, sintiendo y percibiendo, tanto las sensaciones corporales como los pensamientos que circulan mientras se observa durante el ejercicio.

(Inhalando y exhalando por la nariz). Se entiende por respiración completa, el proceso que incluye inhalación y exhalación.

Para contar fácilmente cada respiración numera interiormente cada una en el momento en que te encuentras soltando el aire… procede lentamente al exhalar: unoooooo… doooosss… treeeesssss… vaciándote totalmente.

La cantidad de aire que inhales depende de tus ritmos, pero es recomendable que inicialmente proceda a inhalar un poco más de aire de lo que tomarías de forma natural y de esta forma alargues el tiempo dedicado a la exhalación sintiendo mientras te vacías que también disuelves las tensiones acumuladas en el cuerpo. 

Es posible que en los comienzos del ejercicio, sientas que se agolpan pensamientos pendientes, y que tu conciencia se vea invadida de algún contenido que te acuse cierta ansiedad… No importa, permite que aflore y sigue adelante observando no sólo que tu mente es capaz de estar atenta a la numeración progresiva de los 40 pasos, sino que además permanece consciente de pensamientos y sensaciones que simultáneamente “caben” en el espectro de tu “darte cuenta”.

Recuerda que aunque tratas de no despistarte siguiendo el curso de algún pensamiento, lo importante es darte cuenta que te has despistado y, de esa forma proceder a volver, una y otra vez, al eje de la atención despierta. Cada desatención “observada” supone un pequeño despertar del “sueño” que discurre automático en el seno de las corrientes de pensamiento asociativo.

Si de pronto te das cuenta de que te has despistado, vuelve al número de la respiración en el que crees que te despistaste por ejemplo el 18 y desde ahí sigue respirando y contando hasta el 40. Si al finalizar de contar, sucede que te encuentras muy a gusto y te decides continuar en silencio, tal vez porque sientes que te ha – sabido a poco -, tienes la opción d volver a contar otras cuarenta respiraciones o bien permanecer en el observador, mientras tus pensamientos desfilan, dándote cuenta de los mismos, sin que te identifiques con ellos.

El Observador mencionado en la llamada Conciencia Testigo, una especie de espectador que ve el espectáculo de su mente, mientras él permanece sólido e inamovible. 

Es también posible que en el seno de una vida profesional, con pocos espacios de – no acción-, experimentes resistencias a detenerte y respirar conscientemente, merece la pena que entonces te preguntes:

¿Cuánto tiempo voy a tardar realmente en realizar el ejercicio?

La respuesta es que unos pocos minutos… muy pocos. Y sin embargo el nivel y cualidad de ideas que paulatinamente brotarán de tu mente tras la armonización e integración de tu identidad global que este ejercicio conlleva, puede afirmarse que no tiene precio.

La práctica del silencio auto-consciente trabaja en los niveles más profundos de tu inconsciente. Al final de la travesía observarás el cambio cualitativo de expansión y apertura que ha experimentado tu conciencia.

La perseverancia trae ventura.
I ching



Ventajas del ejercicio:

1-    Favorece el mantenimiento del enfoque de la atención.
2-    Expande la capacidad de observar pensamientos y sensaciones.
3-    Entrena en la vivencia del presente.
4-    Favorece el darse cuenta de la impermanencia de todo lo percibible.
5-    Adecuado para desviar la atención de miedos o dolor en las pérdidas.
6-    Adecuado para personas que se abren por vez primera a la percepción de su mundo interno.
7-    Adecuado para calmar la ansiedad y el estrés.
8-    Adecuado para influir en el inconsciente cambiando la visión negativa y actitudes pesimistas.
9-    Recomendable al levantarse cada mañana y en los momentos de crisis o dolor físico y emocional.




-       EJERCICIO DE LA PRESENCIA – ATENCIÓN A TODO EL CUERPO, CONECTAR CON EL CUERPO INTERNO



A lo largo de esta práctica quizá te resulte útil mantener los ojos cerrados. Más adelante, cuando “estar en el cuerpo” sea algo fácil y natural, ya no será necesario. Dirige la atención al cuerpo, siéntelo desde dentro. ¿Está vivo? ¿Hay vida en tus manos, brazos, piernas y pies, en tu abdomen, en tu pecho? ¿Puedes sentir el campo de energía sutil que impregna la totalidad del cuerpo y llena de vida vibrante cada órgano y cada célula? ¿Puedes sentirlo simultáneamente en todas las partes de tu cuerpo? ¿Es un campo de energía unificado? Sigue enfocándote en las sensaciones de tu cuerpo interno durante unos momentos. No empieces a pensar en él. Siéntelo. Cuanta más atención le concedas, más clara e intensa será la sensación. Sentirás como si cada célula estuviera más viva, y si tienes muy desarrollado el sentido visual, puede que te venga una imagen de tu cuerpo volviéndose luminoso. Esa imagen podrá ayudarte temporalmente, pero presta más atención a la sensación. Una imagen, por muy hermosa o intensa que sea, ya tiene una forma definida, y no te permite profundizar tanto como la sensación.

La sensación de tu cuerpo interno no tiene forma, no tiene límites, es insondable. Siempre puedes alcanzar en él una mayor penetración. Si en esta primera etapa no sientes mucho, presta atención a lo que puedas sentir. Quizá notes un leve cosquilleo en las manos o en los pies. Eso es suficiente de momento. Basta con que te enfoques en la sensación. Tu cuerpo está despertando a la vida. Más adelante seguiremos practicando un poco más. Por favor, ahora abrid los ojos, pero mantened parte de la atención en el campo energético corporal interno mientras empezáis a recorrer la habitación con la vista. El cuerpo interno está a medio camino entre la identidad vinculada a la forma y tu identidad esencial, tu verdadera naturaleza. Nunca pierdas el contacto con él.



-       EJERCICIO DURANTE 3 DIAS, VIVIR CONSCIENTE, PRESENTE Y CON PLENA ATENCIÓN LA MAYOR PARTE DEL TIEMPO.


En todos estos ejercicios la clave está en mantenerse permanente en un estado de conexión con tu cuerpo interno, sentirlo en todo momento. Esto profundizará y transformará tu vida rápidamente. Cuanta más conciencia dirijas hacia el cuerpo interno, más elevada será su frecuencia vibratoria, de manera parecida a una luz que brilla más a medida que giras el interruptor progresivo y aumenta el flujo eléctrico. En ese alto nivel energético la negatividad ya no puede afectarte, y tenderás a atraer nuevas circunstancias que reflejen esa frecuencia elevada. 

Lo podemos comparar igual que cuando estamos aprendiendo mecanografía, aún lo recuerdo con el librito de aprender mecanografía que nos dice, ahora con el meñique presiona la tecla “A” y no sé cuantas veces y así tecla por tecla y dedo por dedo. Al principio resulta un poco aburrido porque tienes que prestar mucha atención y la impaciencia de querer empezar a escribir, a veces puede con uno. Ahí es donde se encuentra el Ego poco constructivo. Pero con voluntad y constancia, es decir, desde un Ego más constructiva, llega un momento en la que ya empiezas a escribir con cierta soltura, así hasta que llega un momento en el que ya no tenemos ni que mirar el teclado. Pues lo mismo sucede con este tipo de herramientas de la Atención Plena, al principio la impaciencia puede con nosotros, pero si mantenemos esa voluntad y constancia, entonces conseguiremos profundizar mucho más, e incluso integrarlo como una práctica diaria normal.

Si mantienes la atención en el cuerpo siempre que te sea posible, estarás anclado en el ahora. No te perderás en el mundo externo ni en la mente. Los pensamientos y emociones, los miedos y deseos, pueden seguir presentes en alguna medida, pero ya no se adueñarán de ti.

Por favor, analiza dónde está tu atención en este momento. Estas escuchándome o estás leyendo estas palabras. Ese es el centro de tu atención. También eres consciente periféricamente de tu entorno, de otras personas, etc. Además, puedes tener cierta actividad mental en torno a lo que estás oyendo o leyendo, algún comentario mental. Pero no es necesario que nada de lo anterior absorba toda tu atención. Intenta mantenerte simultáneamente en contacto con tu cuerpo. Mantén parte de la atención dentro de ti, no dejes que toda ella fluya hacia fuera. Siente tu cuerpo desde dentro como un campo energético unificado. Es casi como si estuvieras escuchando o leyendo con todo tu cuerpo.


La espera es un estado mental. Significa que quieres el futuro y no quieres el presente. Por ejemplo puedes practicar el ejercicio de Atención Plena, pero si llegas a la noche y te dices, vaya en todo el día no recuerdo haber vivido en un momento de Presencia, entonces puedes hacer dos cosas, lo habitual es que digas, bueno, mañana trataré de trabajarlo de nuevos, es decir, rechazas el presente o decir, bueno aunque sea de noche, voy a empezar de nuevo pero desde este Ahora. No necesitamos esperar, si nos hemos acordado en este preciso momento, entonces vuelve a la Presencia en este momento, qué mejor momento que Ahora. No hay otro momento que no sea este. Practica esto en los próximos 3 días y saca una conclusión desde tu experiencia.

No entregues toda tu atención a la mente y al mundo externo. Intenta concentrarte con todos los medios a tu alcance en lo que haces, pero al mismo tiempo siente tu cuerpo interno siempre que puedas. Mantente arraigado en tu interior. A continuación observa cómo eso cambia tu estado de conciencia y la cualidad de tus acciones.
Cuando tengas que esperar, donde quiera que estés, aprovecha ese tiempo para sentir el cuerpo interno. De este modo los atascos de tráfico y las colas se vuelven muy agradables. En lugar de proyectarte mentalmente lejos del ahora, entra más profundamente en el momento ahondando en tu cuerpo.

También es recomendable para traer presencia preguntarnos, ¿estoy respirando, quién está respirando? La respiración es una herramienta muy útil, porque te trae a la presencia de forma automática en el momento que la volvemos consciente. Incluso puedes sentir que al llevar la consciencia a la respiración, empezamos a modificar el ritmo, pero la clave se encuentra en observarla y que ella siga con su ritmo por sí misma y sin dejar de observarla. Al principio puede costar un poco, pero se acaba consiguiendo.

El arte de ser consciente del cuerpo interno se va desarrollando hasta dar paso a una nueva forma de vivir, a un estado de conexión permanente con el Ser, y añadirá una profundidad a tu vida que no has conocido antes.

Resulta fácil estar presente y ser el observador de la mente cuando se está profundamente arraigado en el cuerpo. Pase lo que pase fuera, ya nada puede hacerte temblar.

A menos que estés presente y habitar el cuerpo siempre es un aspecto esencial de la presencia, seguirás estando controlado por la mente. El guión mental que aprendiste hace mucho tiempo, tu condicionamiento mental, dictará tu pensamiento y tu conducta. Puede que te sientas libre de él durante breves intervalos, pero serán muy prolongados. Esto es especialmente cierto cuando algo “va mal”, cuando se produce una pérdida o un disgusto. Entonces tu reacción condicionada será involuntaria, automática y predecible, alimentada por el miedo, que es la emoción básica subyacente al estado de conciencia de identificación con la mente.

Así, cuando se presenten esos desafíos, y siempre acaban por presentarse, créate el hábito de entrar inmediatamente en tu interior y de centrarte en el campo energético de tu cuerpo. Esto no requiere mucho tiempo, apenas unos segundos. Pero tienes que hacerlo en cuanto se presenta el desafío. Cualquier retraso permitirá que la reacción condicionada, emocional o mental, surja y se apodere de ti. Cuando te orientas hace dentro y sientes el cuerpo interno, recobras inmediatamente la serenidad y la presencia, porque retiras atención de la mente. Si esa situación requiere una respuesta, surgirá de un nivel más profundo. Así como el Sol es infinitamente más brillante que la luz de una vela, hay infinitamente más inteligencia en el Ser que en la mente. 

Mientras te mantienes en contacto consciente con tu cuerpo interno, eres como un árbol profundamente enraizado en la tierra, o un edificio con unos sólidos y hondos cimientos.